Spanking o el arte de azotar en el sexo

que es el spanking en el sexo

«Spanking»,  una de las prácticas sexuales más populares hoy en día.

Tanto los hombres como las mujeres disfrutan de los azotes. Esta práctica parece ser capaz de despertar el deseo sexual incluso en parejas en las que la rutina sexual está arraigada.

¿Por qué son tan populares los azotes en el sexo?

Los azotes son una parte del llamado «sexo pervertido» que equilibra los «viejos roles», dando poder a la parte activa y dando a la pareja la idea de que está teniendo sexo con un individuo poderoso, autoritario y rudo. Actitud sexual que se incluye entre las prácticas de sexo duro.

Así, los azotes son una forma de despertar la excitación sexual en la pareja. También en este caso es importante seguir una técnica, que sugiere acariciar ligeramente la piel y luego golpearla con firmeza. De este modo, el flujo sanguíneo se dirige hacia los genitales, creando una alternancia entre el placer y el dolor.

Las sensaciones experimentadas son muy intensas y conducen a orgasmos profundos y envolventes. Parece que las mujeres que practican el sexo duro tienen un vínculo aún más fuerte con su pareja, ya que esto implica que se entregan completamente sin resistencia.

La historia de los azotes o spanking en el Sexo

Explicación de los psicólogos…

También hay una explicación ofrecida por los psicólogos sobre el placer que devuelve la práctica de los azotes, que estaría vinculada a diversos factores psicológicos: parece que los azotes traen a la memoria experiencias de la infancia, cuando los padres nos pegaban y castigaban, pero esta práctica nos devuelve inconscientemente a una dimensión primitiva, recreando la diferencia de estatus entre el hombre y la mujer que hoy se ha perdido.

¿Cuándo nació el spanking?

Las primeras representaciones se encuentran en los primeros siglos, transmitidas de los etruscos a los romanos.

El marqués de Sade, mientras estaba encarcelado en la prisión de la Bastilla a finales del siglo XVIII, dedicó capítulos a esta práctica en «Los 120 días de Sodoma».

Durante la época victoriana, se empezó a hablar del vicio inglés, el deseo de los caballeros ingleses de azotar sus traseros. Esto se hacía por medio de manos, varas o látigos. E incluso hoy en día, los ingleses parecen ser grandes aficionados a los azotes.

Consejos para azotar: algunos consejos para principiantes

  • Practica los azotes con una persona de confianza, tanto al hacerlos como al recibirlos. Todo el universo del sexo kinky presupone una fuerte complicidad entre los dos miembros de la pareja;
  • Elija una posición cómoda para evitar calambres en las manos y las piernas;
  • Empieza siempre con azotes ligeros, para poder probar la sensibilidad de tu pareja. Sólo después puedes aumentar la intensidad de los azotes;
  • Alterna los azotes con ligeros golpes de mano y caricias, y luego aumenta la intensidad utilizando palas y juguetes sexuales. Puedes golpear las partes del cuerpo que tienen un sustrato grueso de grasa, como las nalgas y la parte superior de los muslos;
  • Acordar entre los dos una palabra o una señal para que, el o la que recibe, cuando la diga sepa que paran los azotes.